
Entre 2015 y 2024, la temperatura media mundial aumentó 1,24 °C respecto a los niveles preindustriales. Solo en 2024, el incremento fue aún mayor: 1,52 °C.
Estos datos han sido recopilados por 61 científicos de 17 países dentro de la iniciativa Indicadores del Cambio Climático Global.
De ese aumento, la gran mayoría es atribuible a la actividad humana: industrias, transporte, agricultura intensiva, y sobre todo, la quema continua de combustibles fósiles. No es una proyección futura: es el presente. Lo estamos viviendo ahora.
Aunque este dato no significa que se haya incumplido formalmente el Acuerdo de París (que establece un límite de 1,5 °C sostenido en el tiempo), es una advertencia clara: estamos avanzando con rapidez hacia un punto en el que ese límite será simplemente irrelevante.

🔥 Las cifras que deberían alarmarnos
- 53 gigatoneladas de CO₂ emitidas al año en la última década.
- 130 gigatoneladas es el «presupuesto de carbono» que nos queda si queremos no superar los 1,5 °C.
- A este ritmo, ese margen se agotará en unos tres años.
- El nivel del mar ha subido 26 mm entre 2019 y 2024, muy por encima de la media registrada durante el siglo XX.
También aumentaron de forma constante otros gases como el metano y el óxido nitroso, responsables de reforzar el desequilibrio energético del planeta, un indicador clave para entender hacia dónde vamos.
🧭 Una reflexión desde la experiencia
Cuando uno ha vivido más de lo que le queda por vivir, adquiere cierta claridad sobre lo que importa y lo que no.
El cambio climático no es un asunto abstracto ni lejano. No es una “preocupación moderna”. Es el escenario real que heredarán nuestros hijos y nietos. Lo que hagamos —o no hagamos— hoy, marcará las condiciones en las que ellos vivirán mañana.
No comparto estos datos por alarma, sino por responsabilidad. Porque hay momentos en la vida en que hay que detenerse y mirar de frente, con seriedad.
Este es uno de ellos.
Seguiremos hablando de esto.
Po




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