
Mucho más que un personaje
El Abuelo Po es un espejo en el que mirarnos y un recordatorio de que la ternura y la justicia nunca pasan de moda.
Nació de una necesidad: contar las cosas de otra manera. De la experiencia como educador social, de las dudas y certezas, y de todas esas historias escuchadas y vividas a lo largo del camino.
Es esa voz interior que no grita, pero insiste. La que nos recuerda que ser humanos no significa ser perfectos, sino intentarlo cada día.
Tres raíces que sostienen sus historias
Memoria
Recordar de dónde venimos para comprender quiénes somos y cuidar las historias que no deberían perderse.
Conciencia
Mirar de frente lo que sucede, aprender de los errores y elegir qué huella queremos dejar.
Encuentro
Escuchar a quienes caminan a nuestro lado y tender puentes entre experiencias y generaciones.
No pretende enseñarte nada, solo compartir lo que la vida le ha ido enseñando a él.
Pasa, siéntete en casa
Siempre hay sitio para una reflexión, una historia y una taza de café. Y, cuando quieras, cuéntale también al Abuelo Po la historia que llevas dentro.



