
Hoy quiero detenerme en un tema incómodo, pero necesario: el racismo.
Lo he visto muchas veces a lo largo de mi vida y lo sigo viendo hoy, incluso en los ojos de los chicos y chicas que acompaño en el Centro de Protección donde trabajo.
A veces es sutil. Otras veces, cruel y evidente. Pero siempre deja huella.
🤔 ¿Qué es el racismo?
El racismo es esa idea equivocada de que unas personas son “mejores” o “más” que otras por el color de su piel, su origen o su cultura. Es la mirada que juzga antes de conocer, las palabras que hieren, las oportunidades que se niegan.
Es miedo disfrazado de superioridad.
Y en un país como el nuestro —que históricamente ha sido cruce de pueblos, culturas y caminos— debería dolernos aún más verlo todavía presente en nuestras calles, en nuestras aulas y hasta en nuestras casas.
👣 ¿Cómo se manifiesta en España?
En España, el racismo adopta muchas formas:
- Discriminación en el acceso a la vivienda y al trabajo.
- Insultos y desprecios en redes sociales o en la calle.
- Niños que sufren acoso escolar por ser “diferentes”.
- Controles policiales que apuntan siempre a las mismas personas.
- Personas migrantes que sienten que nunca se les permitirá pertenecer del todo.
Quizá alguna vez has oído o incluso pensado frases como: “que se vuelvan a su país” o “no son como nosotros”.
Son semillas de un racismo que no debería germinar en una sociedad que se llama justa y democrática.
❤️ La importancia de mirarse al espejo
Es fácil señalar el racismo en los demás. Lo difícil —y más valiente— es mirarse al espejo y preguntarse:
¿Cómo reacciono cuando mi vecina es marroquí?
¿Cómo hablo de los compañeros de clase de mis hijos?
¿Qué ejemplo doy en casa?
El racismo no se combate solo con leyes. Se combate en el día a día, en la forma en que educamos a nuestras hijas e hijos, en las conversaciones en la mesa, en las decisiones que tomamos.
Porque todas las personas, independientemente de su origen o apariencia, tienen la misma dignidad.
🌱 ¿Qué podemos hacer como familias?
Desde abuelopo.com siempre os invito a actuar con ternura, conciencia y justicia.
Aquí os dejo algunos gestos sencillos para sembrar respeto:
✅ Hablad con vuestros hijos e hijas sobre la diversidad y el respeto.
✅ No permitáis chistes racistas ni comentarios hirientes, ni siquiera “en broma”.
✅ Aprended más sobre otras culturas y costumbres, desde la curiosidad y no desde el prejuicio.
✅ Defended a quienes sufren discriminación, aunque no os toque directamente.
✨ Un mundo para todos
Nadie nace racista. El racismo se aprende… y, por tanto, también se puede desaprender.
Un mundo más justo empieza en cada uno de nosotros. Quizás, algún día, ninguna niña ni ningún niño tenga que sentirse menos por cómo es o de dónde viene.
Po




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